La Lonja de los Mercaderes

La Lonja de los Mercaderes o la Lonja de la Seda, es una de las construcciones góticas civiles más interesantes, obra maestra que se sitúa en pleno centro histórico de la ciudad. Se construyó entre 1482 y 1548 por Pere Compte, basándose en el modelo de la Lonja de Palma de Mallorca. Su construcción se debe, principalmente, a la prosperidad económica y comercial que Valencia tuvo en el siglo XV, y pronto el edificio se erigió como un símbolo del poder de la ciudad.

En esos años los edificios dedicados a lonjas, tenían casi todos una misma estructura, dividida en cuatro parte, de estructura rectangular: una torre, donde se encuentra la capilla y el calabozo, donde iban a parar los ladrones de seda y comerciantes de malas artes; la Sala del Consulado del Mar (antigua Casa de la Ciudad); el Patio de los Naranjos; y la Sala de Contratación o el Salón Columnario.

Una de sus partes más importantes es la Sala de Contratación, dividida en tres naves longitudinales y cinco transversales, cubiertas por bóvedas de crucería que se sostienen mediante una serie de columnas helicoidales y pilastras. Su entrada se realizada a través de arcos conopiales. En edificio en sí tiene un marcado carácter simbólico, donde se representa el paraíso, donde las columnas serían palmeras y las cúpulas representaría la bóveda celeste (originalmente se pintó en azul con estrellas). Recorriendo el edificio, una inscripción en latín, recuerda a los comerciantes sus deberes.

Por su parte, el Consulado del Mar, albergaba las sesiones de los cónsules o jueces de comercio, dicha institución fue creada en 1238. Comenzó su construcción Compte y la siguieron Joan Corbera y Domingo Urtiaga. De planta rectangular y adosado al muro de la lonja, fue realizado en el estilo renacentista de la época, bastante italianizante. Se divide en dos plantas, en la primera se encuentra la Cámara Dorada, donde destaca la decoración de su techo, realizado por Joan del Poyo, de madera policromada donde aparecen signos del zodiaco, escudos, elementos vegetales, musicales, quiméricos …. entre otros muchos. En su planta baja se encuentra el Consulado, hoy en día su uso es para exposiciones, también cuenta con un magnífico techo renacentista.

Su fachada presenta una profusa decoración, de estilo gótico flamígero, llena de esculturas donde destaca el llamado «portal de los pecados» a que se encuentran los pecados originales del hombre; también destacan las gárgolas góticas, utilizadas para descargar el agua de lluvia. También hay profusión de elementos heráldicos, donde se pueden ver los del Reino de Valencia o el de la Corona de Aragón.