2 respuestas

  1. SO. ANDRÉS CASTELLANO MARTÍ.
    7 de diciembre de 2010

    Lo ocurrido con el habla valenciana es digno de un estudio serio, cosa que en estos momentos no podemos hacer por estar sujetos a condicionantes políticos que nos lo impiden y nos anulan, y por culpa de los cuales los valencianos nos matamos sin que nos demos cuenta que dicho tema nos es ajeno.

    De siempre por destino natural nuestras tierras fueron fronteras de paso en todas direcciones, quedando en ellas innumerables culturas y lenguas, cuya influencia social estaba siempre en función de su actividad humana. Lo que daba que en muchos pueblos valencianos el habla natural de sus habitantes tuviera un fuerte carácter, que era comprendido por todos los demás sin que se diera fricción alguna. Incluso hay poblaciones que fueron en el habla poliglotas en grado máximo, pues en ellas se hablaban todas las hablas del llamado territorio nacional, incluso hablas extranjeras. Hablas que nada tenían que ver con el habla marcado como oficial que los funcionarios administrativos imponían tras cada conquista.

    Pero en reciente y a causa de empeños ajenos a nuestra natural característica, se nos impone en primer lugar el castellano y en segundo el catalán, lenguas que nada tienen que ver con la realidad del habla natural de los valencianos. Y lejos de homologar un habla propia partiendo del habla colectiva valenciana, se nos impone el habla homologada en otras tierras. Habla digna de respeto, pero que es propia del carácter suyo, no el nuestro. Y así tenemos que en valenciano, el abuelo habla de una manera, el hijo de otra, y el nieto de otra. Siendo imposible que el abuelo por medio del habla pueda transmitir al nieto el carácter que heredó de sus ancestros y mantiene en el habla.

    Lo dicho lo tenemos patente nada más y nada menos que en los nombres de los fuegos valencianos, que siendo de toda la vida pronunciados con el carácter de la creencia en el agua y el fuego, en singular y con acentuación en la ultima vocal, en estos momentos los pronunciamos en plural y sin la carga del carácter que da la acentuación.

    Lo dicho se reduce en ver que los valencianos que se adaptan a la nueva reglamentación gramatical, todos viven faltos del carácter que vivieron sus ancestros. Viven eunucos si se les compara con sus antepasados. Y todo eso se nota y mucho. Y nadie lo corrige.
    So. Andrés Castellano Martí. Gracias.

  2. Alacantí
    18 de enero de 2012

    Estic completament d’acort en el teu comentari. Qui va a potenciar una llengua que no sent com a seua?. Lo que comentes del yayo i el net es una veritat enorme, no hi ha nexe, perque al yayo la societat catalanista que en quant a llengua ens han vollgut implantar vol fer-lo sentir com a ignorant quan no se nos oblide, LA LLENGUA LA FA EL POBLE NO ELS FILOLECS i menys catalanistes!. La llengua valenciana està condenada a anar a menys a molt menys perque no sentim res per potenciar dins de l’administració i en l’us escrit de la nostra llengua, com deia no sentim res per lluitar per ella ya que no la considerem nostra. Yo tinc clar que mentrimentres no tinguem una normativa totalment valenciana, sense castellanismes ni catalanismes pero si en grafies autenticament valencianes yo no pense donarli recolzament, passe de nutrir a quatre catalanistes!.

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